<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7775728</id><updated>2011-12-14T18:40:22.616-08:00</updated><title type='text'>Juicio y sentimiento</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://juicioysentimiento.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7775728/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juicioysentimiento.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Daniel Tubau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16026314151731761154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>2</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7775728.post-109101093822659991</id><published>2006-08-31T01:00:00.000-07:00</published><updated>2004-09-24T05:18:25.946-07:00</updated><title type='text'>Vínculos</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:180%;color:#ff0000;"&gt;&lt;a href="http://www.danieltubau.com/weblog/juicioysentimiento.asp"&gt;SALTA DIRECTAMENTE A ESTA PÁGINA, Oh lector!!!!!!&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.danieltubau.com/"&gt;danieltubau.com&lt;/a&gt; La página de daniel tubau&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/danieltubau/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7775728-109101093822659991?l=juicioysentimiento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juicioysentimiento.blogspot.com/feeds/109101093822659991/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7775728&amp;postID=109101093822659991' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7775728/posts/default/109101093822659991'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7775728/posts/default/109101093822659991'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juicioysentimiento.blogspot.com/2006/08/vnculos.html' title='Vínculos'/><author><name>Daniel Tubau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16026314151731761154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7775728.post-109100969596713606</id><published>2004-07-28T02:42:00.000-07:00</published><updated>2004-09-14T03:37:07.216-07:00</updated><title type='text'>JUICIO Y SENTIMIENTO Folletín filo-psico-socio-bio-lógico</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt; &lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;img src="file:///C:/DOCUME%7E1/PROPIE%7E1/CONFIG%7E1/TEMP/moz-screenshot.jpg" alt="" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"  &gt;Oh, desocupado lector que en las horas del estío buscas en vano ese entretenimiento ameno y que te permita solazarte sin avergonzarte, he aquí que lo has encontrado: un folletín como los de antes, ligero, emocionante y emotivo pero, al mismo tiempo, con esas gotas de sana erudición y vivaz ingenio capaces de darte temas de conversación para intercambiar con conocidos y desconocidos. Juicio y sentimiento, no te pierdas el próximo capítulo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);font-family:Trebuchet MS;font-size:130%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="color: rgb(0, 153, 0);font-size:180%;" &gt;&lt;strong&gt;Capítulo 1&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="color: rgb(0, 153, 0);font-size:180%;" &gt;&lt;strong&gt;Atroz autocontrol&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt; "Elinor, la hija mayor, tenía una firmeza de entendimiento y una frialdad de juicio que la hacían idónea para ser, aún a sus diecinueve años, la consejera de su madre... Tenía un grandísimo corazón; era afectuosa por naturaleza y de firmes sentimientos, pero sabía cómo gobernarlos. Las facultades de Marianne eran, en muchos aspectos, completamente idénticas a las de Elinor. Era juiciosa e inteligente, pero impaciente en todo; sus penas, sus alegrías podían no conocer la moderación. Era generosa, amable, interesante: lo era todo menos prudente."&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;div style="text-align: right;"&gt;(Jane Austen, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Juicio y sentimiento&lt;/span&gt;, capítulo 1)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;Mi padre opina que yo ejerzo sobre mí mismo un férreo control. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;No sé cuál fue el origen de esta idea peregrina, pero he observado que no es el único que lo piensa. Sospecho que el mayor responsable de la propagación de esta idea entre mis familiares y mis amistades he sido yo mismo al contar lo que opina de mí mi padre. Estas cosas suceden: cuentas una idea disparatada que alguien tiene de ti y al cabo del tiempo la gente sólo recuerda la idea que les contaste pero olvida que era una idea disparatada. Por eso se dice: "Difama, que algo queda". Así que a menudo me he tenido que defender de una curiosa acusación que consiste en reprocharme que ejerzo sobre mí mismo un desmesurado autocontrol. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;em&gt;Autocontrol&lt;/em&gt; es una palabra que suena bien en determinados contextos, pero que en la mayoría de las ocasiones se emplea como sinónimo de: hipocresía, falta de espontaneidad, represión, conservadurismo y falsedad. Así que mi padre y otras personas parece que me imaginan como una especie de olla a presión que lucha constantemente por no revelar sus verdaderos sentimientos y emociones, un esforzado optimista que mantiene la sonrisa en su cara pero que en realidad está deseando gruñir o gritar, un reprimido que se muestra amable pero que en su fuero interno desearía insultar o golpear. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Yo estoy, sin ninguna vacilación, a favor del autocontrol. Creo que es cierto lo que decía Aristóteles: una vida sin reflexión no merece ser vivida, y creo que es bueno lo que defendían muchos libertinos: el reinado de la razón y el cálculo de las pasiones. Creo también que si uno no aprende nada de la experiencia entonces es que pasa por el mundo como un tonco seco o como una roca, y que de nada le sirve el trabajo que la selección natural se ha tomado para crear su cerebro. Creo también que quienes caen continuamente en el exceso al beber, al drogarse o al vivir no son por ello más sinceros y espontáneos, sino tan sólo más estúpidos, porque convierten el placer en displacer: no aprovechan más el placer, sino que lo cortan de raíz. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Una vez he dejado claro que creo en el autocontrol, puedo decir que no lo ejerzo sobre mí mismo. Muchos, ya lo dije antes, dudarán de tal afirmación (a esos les responderé en su momento), mientras que otros quizá se pregunten: "Si estás a favor del autocontrol, ¿por qué no lo practicas?"&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt; La respuesta es: porque no lo necesito. No necesito ejercer el autocontrol porque no tengo nada que reprimir en mí. No soy esa olla a presión en la que emociones intensas bullen y los instintos permanecen encadenados en oscuras mazmorras. No me censuro, no me reprimo, no me controlo. A muchos, ya lo sé, esto no les parece posible. Voy a decirlo sin disimulo: no es problema mío sino suyo. Muchas personas no pueden creeer que un temperamento no sea dominado por toda clase de bajas pasiones porque se miran a sí mismos y lo que ven les hace pensar que todos han de ser como ellos. Y la verdad es que muchos son como ellos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;La anterior es una manera muy directa de describir a los demás, resulta casi insultante y presuntuosa al mismo tiempo. Podría hacerlo con más disimulo, pero se trata precisamente de no ejercer el autocontrol, ¿no es cierto? Mi tarea ahora consistirá en explicar por qué afirmo con tanta desfachatez y descaro que no ejerzo sobre mi mísmo represión, censura y autocontrol. Lo haré con ayuda de William James. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;em&gt; Continuará...&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 153, 0);font-size:180%;" &gt;&lt;strong&gt;Capítulo 2&lt;br /&gt;El hermano más listo de Henry James&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 153, 0);font-size:180%;" &gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;                         &lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;"Nada se sabe de lo que ellas puedan esperar, pero nosotras no tenemos por qué atenernos a sus espectativas."&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;(Jane Austen, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Juicio y sentimiento&lt;/span&gt;, capítulo 2)&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 153, 0);font-size:180%;" &gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;   &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt; Estoy ahora leyendo un libro extraordinario: &lt;em&gt;Las variedades de la experiencia religiosa&lt;/em&gt;, de William James. William James es ahora más conocido por ser el hermano de Henry James que por sí mismo. Cuando los dos James vivieron (finales del XIX y principios del siglo XX), sucedía más bien al contrario: William era considerado uno de los pensadores más importantes de su época, mientras que Henry no acababa de triunfar en la narrativa, y menos en el teatro. Son dos hermanos muy distintos y según creo recordar, no apreciaban mucho cada uno las obras del otro. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Desde hace muchos años, especialmente desde 1983, tengo a Henry James entre mis escritores favoritos. Ese año leí  &lt;em&gt;Los papeles de Aspern&lt;/em&gt;. De William había leído &lt;em&gt;Lecciones de pragmatismo&lt;/em&gt; y alguna cosa más. Me caía muy bien y poco más. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Creo que a William James le ha perjudicado mucho el que su nombre está asociado al pragmatismo. Más que nada porque el pragmatismo es una escuela filosófica que suena a algo antiguo y, más todavía, porque es una escuela filosófica americana (estadounidense) y hoy en día mentar a Estados Unidos es como pronunciar el nombre del diablo. El antiamericanismo es una corriente de pensamiento tan habitual en España que es ya casi una tradición como los toros. Supongo que se inició en 1898 con la Guerra de Cuba, pero es posible que ya antes se puedan encontrar ejemplos. Hacia 1991 más o menos, con motivo de la Primera Guerra del Golfo escribí un artículo contra la guerra en &lt;em&gt;El Independiente &lt;/em&gt;(El País y el PSOE estaban a favor de la guerra) que se llamaba &lt;em&gt;Proamericanismo visceral&lt;/em&gt;. En el artículo comenzaba diciendo que me parecía absurdo el antiamericanismo visceral y que yo nunca había padecido esa curiosa enfermedad. Pero el grueso del artículo venía a intentar demostrar que el problema en ese momento no era el antiamericanisnmo visceral, sino el proamericanismo visceral. Todo lo anti o pro visceral suele ser malo, a no ser que consideremos, como hizo mi padre Iván al ser acusado de antiamericano visceral recientemente, que la víscera en cuestión es el cerebro. Y es cierto que muchos médicos opinan que el cerebro es una víscera, pero no es la que suelen utilizar, me temo los viscerales. En definitiva, ese artículo llamado &lt;em&gt;Proamericanismo visceral&lt;/em&gt;, que se podría haber publicado no en el 91 sino en el 03 referido a Aznar, Blair y compañía, me libra, espero, de cualquier sospecha acerca de mis opiniones respecto a la política actual de Estados Unidos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Pertenecer a una escuela que suena a decimonónica y además se llama pragmática y además es americana es una losa demasiado pesada y el pobre Wiliam James es ahora pasto de profesores de filosofía muy especializados pero apenas es conocido por otro tipo de público. El segundo filósofo del pragmatismo americano, Charles Sanders Pierce, ha sido recuperado gracias a Umberto Eco, pero William James, por el momento, descansa a la sombra de su hermano Henry. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;En el próximo capítulo: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡¡Dios mío, otro americano no!!&lt;/span&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 153, 0);font-family:georgia;font-size:180%;"  &gt;&lt;strong&gt;Capítulo 3 &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 153, 0);font-family:georgia;font-size:180%;"  &gt;&lt;strong&gt;¡Dios mío, otro americano no! &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 153, 0);font-size:180%;" &gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;                         &lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;"Era demasiado tímido para hacerse justicia a sí mismo, pero cuando esta timidez natural era vencida, todos sus actos revelaban un corazón franco y afectuoso. Era hombre de entendimiento, y su educación lo había mejorado sólidamente"&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;(Jane Austen, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Juicio y sentimiento&lt;/span&gt;, capítulo 3)&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 153, 0);font-size:180%;" &gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;En el capítulo 1 de esta serie, que es como un culebrón o un ensayo por entregas, hablaba del autocontrol y en concreto de mi supuesto autocontrol. Negaba que yo me autocontrolase y decía por qué: no necesitaba hacerlo. En el segundo capítulo hablaba de William James y de su libro &lt;em&gt;Las variedades de la experiencia religiosa&lt;/em&gt;. ¿Cuál es al relación entre el capítulo 1 y el 2? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Es algo que William James cuenta acerca de Walt Whitman. Walt Whitman es un poeta americano (estadounidense), también decimonónico. Está considerado como el más grande poeta de Estados Unidos y su persoanlidad resulta asombrosa en una época que asociamos a la austera y severa Reina Victoria, lo que David Stove llama el horror victorianorum. Sin embrago, si miramos con más atención, descubriremos a unos cuantos personajes que no se ajustan a ese tópico vistoriano (a lo mejor nos sorprendería la propia reina Victoria). Muchos de ellos son americanos, como Thoreau, autor de &lt;em&gt;Walden&lt;/em&gt; e inspirador de la desobediencia civil (junto a La Boetie) y hoy en día adorado por anarquistas y uno de los santos patrones del ciberspacio; Ambrose Bierce, autor del &lt;em&gt;Dicionario del Diablo&lt;/em&gt;, mejor en mi opinión que  el &lt;em&gt;Diccionario de filosofía&lt;/em&gt; de Voltaire y el &lt;em&gt;Diccionario de lugares comunes&lt;/em&gt; de Flaubert.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt; Quien quiera leer el&lt;em&gt; Diccionario del Diablo&lt;/em&gt; de Bierce, puede hacerlo en este vínculo: &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.ciudadseva.com/textos/otros/dicdia01.htm"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Diccionario del diablo&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Pongo algún ejemplo: &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;strong&gt;Abdicación, s.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; Acto mediante el cual un soberano demuestra percibir la alta temperatura del trono. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Aborígenes, s.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Seres de escaso mérito que entorpecen el suelo de un país recién descubierto. Pronto dejan de entorpecer; entonces, fertilizan. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Y éste que le gustará a mi querido amigo Java Jenner: &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;Paraíso, s.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Lugar donde los malvados cesan de perturbarnos hablando de sus asuntos personales, y los buenos escuchan con atención mientras exponemos los nuestros. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Otros americanos de la época: Edgar Allan Poe, Herman Melville (autor de &lt;em&gt;Moby Dick&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Bartleby&lt;/em&gt;. Podría seguir y no parar, porque los Estados Unidos en el siglo XIX y en el XX han dado a la cultura mundial un verdadero diluvio de delicias, no sólo MacDonalds y Bushes. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Volviendo a Whitman, lo cierto es que su personalidad quizá resulta asombrosa incluso para el día actual. Creo que si hay alguien con el que se puede comparar a Whitman es Aristipo el cirenaico o Francisco de Asís. Whitman amaba con tanta pasión todo que no tuvo más remedio que escribir el &lt;em&gt;Canto a mí mismo&lt;/em&gt;, que es quizá la más elocuente demostración de que el amor al universo y el amor a uno mismo no se oponen, sino todo lo contrario. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;William James recuerda lo que decía Bucke de Whitman: &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;"Su distracción preferida parece que era pasear y dar vueltas solo, contemplando la hierba, los árboles, las flores, las perspectivas de luz, los aspectos cambiantes del cielo, escuchar los pájaros, los grillos y los cientos de sonidos naturales; era evidente que estas cosas le proporcionaban un placer mayor que a la gente corriente. Hasta que le conocí no se me había ocurrido que se pudiera obtener tanta felicidad de esas cosas, tal y como él la poseía. le gustaban mucho las flores -silvestres o cultivadas-, le gustaban todas; creo que admiraba las lilas y los girasoles tanto como las rosas. Tal vez no haya habido hombre alguno al que le agradaran tantas cosas y le desagradasen tan pocas como a Walt Whitman. Todos los objetos naturales poseían para él algún encanto; todo cuanto veía y sentía le complacía; (parecía y pienso que era verdad) que le gustasen todos los hombres, mujeres y niños que veía (aunque nunca le oí decir que le gustase alguno), pero cuantos le conocían se sentían amados y amaban a su vez a los demás. Jamás discutía ni se peleaba, y nunca hablaba de dinero. Siempre justificaba, unas veces en serio y otras en broma, a quienes hablaban de él duramente en sus escritos, y pensé a menudo que incluso gozaba con la oposición de su enemigos." &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Un temperamento como este es el de un santo, un santo pagano y ateo, que ama al mundo con la misma intensidad que Francisco de Asís, pero sin ver a Dios detrás. Se puede sospechar, y a menudo se hace y con razón, si detrás de este santo no se esconde un hipócrita, un falso, alguien que controla sus emociones y sonríe falsamente al mundo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Una duda que tal vez sea contestada en el próximo capítulo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Mientras tanto, puedes leer algo de Whitman: &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;"Canto a mi mismo" &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Me celebro y me canto a mí mismo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Y lo que me atribuyo, también quiero que os lo atribuyáis, &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;pues cada átomo que me pertenece &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;también os pertenece a vosotros. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Vago e invito a vagar a mi alma. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Vago y me tumbo a placer sobre la tierra, &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;para contemplar una brizna de hierba estival. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Mi lengua, cada molécula de mi sangre emanan &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;de este suelo, de este aire. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;He nacido aquí, de padres cuyos padres &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;nacieron aquí y cuyos padres también nacieron aquí. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;A los treinta y siete años de edad, en perfecta salud, &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;comienzo a cantar, deseando hacerlo hasta la muerte. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Que se callen los credos y las escuelas, &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;que retrocedan un momento, &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;conscientes de lo que son y sin olvidarlo nunca. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Me brindo al bien y al mal, dejo hablar a todos, &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;a la desenfrenada Naturaleza con su energía original. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;  &lt;/span&gt;&lt;a title="photo sharing" href="http://www.flickr.com/photo.gne?id=108633"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.whitmanarchive.org/introduction/"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Página con la obra completa de Whitman&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt; (en inglés) &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt; &lt;span style="color: rgb(0, 153, 0);font-size:180%;" &gt;&lt;strong&gt;Capítulo 4 &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="color: rgb(0, 153, 0);font-size:180%;" &gt;&lt;strong&gt;Bondad y egolatría&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 153, 0);font-size:180%;" &gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;                               &lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;"De su bondad y su buen juicio, en mi opinión, nadie podrá dudar, nadie que lo haya conocido al punto de sotener con él una conversación sin ataduras"&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;(Jane Austen, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Juicio y sentimiento&lt;/span&gt;, capítulo 4)&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 153, 0);font-size:180%;" &gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;En el capítulo anterior nos preguntábamos (tú y yo) si la descripción que un tal Bucke hacía del poeta Walt Whitman podía creerse. Resultaba difícil pensar que alguien pudiera tener tantas virtudes y no ser un santo insoportable. Más teniendo en cuenta que Whitman se escribía poemas a sí mismo, que es una cosa que casi nadie soporta, como demuestra las críticas que ha despertado Michel Moore con su última pelicula (de eso hablaré pronto, cuando la vea). En fin, ¿era así Whitman o no? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Bucke, que le conoció personalmente y al que William James considera incluso su discípulo, dice: &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;"Cuando lo conocí, pensaba que se conducía con cuidado y se controlaba, que nunca hablaba con antipatía, quejaba o protestaba, &lt;span style="color: rgb(255, 102, 0);"&gt;&lt;strong&gt;no se me ocurrió la posibilidad de que careciese de esos estados de ánimo&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;; sin embargo, tras mucho observarle descubrí con satisfacción que esta ausencia o inconsciencia era totalmente real. Nunca hablaba con desaprobación de ninguna nacionalidad; ni de ningún tipo de hombre, de ninguna época de la historia del mundo ni de ningún oficio ni ocupación, ni siquiera; contra animal alguno, insecto o cosa inanimada, ni de ley alguna de la naturaleza ni de las consecuenvcias de estas leyes, como pueden ser las deformidades, las enfermedades o la muerte. No se quejaba jamás del tiempo, ni del dolor ni de la enfermedad, ni de ninguna otra cosa; no juraba jamás, tampoco lo podía hacer porque no hablaba nunca enfadado y, aparentemente, nunca lo estaba. Nunca mostró miedo y no creo que lo tuviera jamás." &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Así que, como se ve, no parecía haber en Whitman tal autocontrol, y más si tenemos en cuenta, como dice William James, que:   &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;"Walt Whitman debe su importancia literaria a la negación sitemática de sus escritos de todo elemento restrictivo. Los sentimientos que se permitía expresar eran de orden expansivo y los expresaba en primera persona, no como los describirían los individuos vulgares monstruosamente presumidos, sino excitado por las emociones de todos los hombres de forma que una emoción ontológica, apasionada y mística cubre sus palabras y acaba persuadiendo al lector que los hombres y las mujeres, la vida y la muerte, y todas las cosas, son buenas de una forma sublime". &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Naturalmente podemos considerar que William James, que también conoció personalmente a Whitman (me parece que lo dice en su libro más adelante) estaba mal informado, que el compañero de Whitman, Bucke, mentía y que Whitman era un hipócrita, pero seguramente resulta más fácil pensar que a Whitman le pasaba eso que decía Bucke y que yo he marcado con negrita y en naranja un poco más arriba: "Cuando lo conocí, pensaba que se conducía con cuidado y se controlaba, que nunca hablaba con antipatía, quejas o protestas, &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 102, 0);"&gt;no se me ocurrió la posibilidad de que careciese de esos estados de ánimo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;".  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;A esto me refería en los capitulos anteriores: no tienes que ejercer el autocontrol si no tienes nada que controlar. Como este ensayo folletín es una especie de Canto a mí mismo, he traído aquí a Whitman para mostrar que uno no tiene por qué ejercer el autocontrol en sus relaciones con los demás, ni reprimir su enfado, su ira o su odio si no piensa que a su alrededor sólo hay estupidos, tonto o incapaces. Si uno no siente siquiera el placer de hablar mal de lo demás, de vengarse de alguien, si no está dominado por prejuicios estúpidos o deseos mezquinos, si no desea el mal de los demás, sea conocidos o desconocidos, amigos o enemigos, ¿qué es lo que tiene que controlar? ¿Qué es lo que tiene que reprimir? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Puesto que si dejara esto aquí me ganaría (tal vez merecidamente por una vez) el calificativo de Mayor Ególatra del Universo o, lo que es peor, Aspirante Primero a la Santidad Cósmica, por el momento diré que no considero la actitud de Whitman, ni la mía en lo que coincide con la suya, como algo extraordinario, sino como lo más natural, sencillo y espontáneo. Lo raro y lo artificial me parece lo otro: odiar con odio visceral, buscar los defectos de los demás y disfrutar con su enumeración, detestar a alguien sólo por el nombre, la nacionalidad e incluso la ideología, tener deseos de venganza, acumular frutraciones, seguir la terapia del pecado y el arrepentimiento (que explicaré en próximas entregas). Eso es lo raro, lo rebuscado, lo artificial, en definitiva, lo &lt;em&gt;falso&lt;/em&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt; He de aclarar, sin embargo, que mi amor hacia el universo no se puede comparar al de Whitman y creo saber por qué. Al parecer., Witman no distinguía en su amor absoluto entre el bien y el mal: "Lo que llamamos bueno es perfecto y lo que llamamos malo es igualmente perfecto". Yo sí distingo entre el bien y el mal. Para demostrarlo, en el proximo capítulo haré un desnudo integral de mi conciencia moral (un asunto que suelo mantener siempre oculto) &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;               &lt;!-- Begin .post --&gt;    &lt;div class="post"&gt;&lt;a name="109122112118933135"&gt;&lt;/a&gt;                &lt;h3 class="post-title"&gt;&lt;br /&gt;	      &lt;/h3&gt;                 &lt;div class="post-body"&gt;     &lt;p&gt;       &lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;Capítulo 5&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 153, 0);font-family:georgia;font-size:180%;"  &gt;Un desnudo muy moral&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 153, 0);font-size:180%;" &gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;                         &lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;"Pero ¿quién, quién os queda? ¿Quién os disfrutará?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;(Jane Austen, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Juicio y sentimiento&lt;/span&gt;, capítulo 5)&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 153, 0);font-size:180%;" &gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;En el capítulo anterior prometí un desnudo integral de mi conciencia moral. Es una promesa sin duda debida al calor del verano y al consumo inmoderado de vino, porque suelo ser bastante discreto y no me gusta el exhibicionismo (más bien peco de discreto), y menos en asuntos de eso que se llama ética y moral. Nadie que lea esta página creerá que no soy exhibicionista, pero creo que aquí lo soy para romper conmigo mismo y sentirme más libre. Jacques Brel se retiró de los escenarios cuando se dio cuenta de que la cosa ya no era muy real, que empezaba a actuar, a poner en marcha un mecanismo cuando salía a escena. Uno va creando una imagen que más o menos le gusta y luego se siente obligado a ajustarse a esa imagen. Para evitarlo, lo mejor es crear una imagen con la que no estés del todo satisfecho, que te deje un poco en mal lugar. Creo que eso te libera de ti mismo y te da más libertad. Brel también decía que no lograba entender por qué a la gente le resultaba tan difícil hacer lo que realmemte deseaba hacer. Yo pienso lo mismo y por eso ahora me apetece desnudar mi conciencia moral por una vez.&lt;br /&gt;Siento una atracción muy fuerte hacia la justicia y la bondad. Creo que del lema de la Revolución Francesa habría que hacer más caso del que se ha hecho a la tercera consigna: &lt;em&gt;Libertad, igualdad, &lt;span style="color: rgb(255, 153, 0);"&gt;&lt;strong&gt;Fraternidad&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;. También siento un pudor extremo que me impide presumir de bondadoso, y detesto la idea de la santidad o el heroísmo. Mis mejores amigos saben que siempre digo que soy un mal amigo y que no se puede contar conmigo.&lt;br /&gt;¿Y por qué digo eso? Porque también detesto la idea del deber, del deber moral y del deber de la amistad. Pero como esto es un folletín impúdico, puedo por una vez mostrar mi juego. &lt;em&gt;Cache ton dieu&lt;/em&gt; ("esconde tu Dios") decía Valery pero ahora no le voy a hacer caso. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt; Me considero, a la manera de Antonio Machado "en el buen sentido de la palabra, &lt;em&gt;bueno&lt;/em&gt;". Me costaría mucho soportar la idea de no ser bueno, de no actuar con justicia. No me preocupa que alguien piense que no soy bueno, eso casi me da igual, pero lo pasaría muy mal si yo mismo pensará que he sido malo o injusto. Sé que en ocasiones he hecho daño a otras personas, pero creo que nunca ha sido por maldad, por venganza, por crueldad. A veces es imposible que alguien no sufra a causa de otro (pero no &lt;strong&gt;por culpa&lt;/strong&gt; de otro). Yo también he sufrido a menudo, pero excepto en dos o tres ocasiones, no he pensado que fuese &lt;strong&gt;por culpa&lt;/strong&gt; de alguien. Como diré cuando hable de Demócrito en &lt;em&gt;Cosas que he aprendido de...&lt;/em&gt;, mi lema secreto casi desde que empecé a pensar en estas cosas es lo que decía Demócrito: "Es mejor sufrir injusticia que cometerla".&lt;br /&gt;¿Por qué digo todo esto? Más que nada para que resulte verosimil y creible que por mi cabeza no pasan esas malas emociones o pensamientos que harían necesario que me aplicase a mí mismo el autocontrol. No sé si te acuerdas, lectora, que estoy tratando de demostrar que no me controlo &lt;em&gt;porque no hay nada que deba reprimir&lt;/em&gt;. Es decir, quiero ahora afirmar de nuevo que no soy un hipócrita. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt; Generalmente no tengo por qué fingir que soy bueno, sino más bien todo lo contrario, entre otras razones porque me he dado cuenta de que si uno se gana fama de bueno sus argumentos pasan al instante a ser escuchados con menos atención.&lt;br /&gt;Así que uno ha de ser agudo e incisivo de vez en cuando, mordaz en ocasiones e irónico cada cierto tiempo, ingeniosamente combativo casi siempre para que le tomen a uno en serio.&lt;br /&gt;Si yo digo, como he dicho en una entrada reciente de este diario, que no me gusta el antiamericanismo visceral, no puedo decir simplemente que no me gusta &lt;em&gt;porque es algo que va contra la fraternidad humana&lt;/em&gt;. Si dijera eso, que sería lo más sencillo y razonable, todo el mundo me tomaría por un cura y miraría hacia otro lado. Así que tengo que mostrar lo absurdo de esa postura, del antiamericanismo visceral y demostrar que es una actitud que convierte a quienes la mantienen precisamente en aquello que aseguran rechazar, y que se han coinvertido en víctimas de sus enemigos (la política actual de Estados Unidos), imitando su simpleza y la corta manera de pensar de George Bush II. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Otro método para que estos argumentos bienintecionados sean escuchados es &lt;acer&gt; hacer cosas como &lt;a href="http://www.danieltubau.com/noALT/index.html"&gt;La página noALT&lt;/a&gt;, o dar una lista de normas muy razonables que cualquiera debería seguir en una discusión, normas que suelen brillar por su ausencia en el ciberespacio, como se puede comprobar visitando cualquier foro o página de debate.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;No es que todos esos métodos más o menos ingeniosos seaa una invención mía para resultar más convincente. Creo que son razones buenas y verdaderas, pero creo que resultarían innecesarias si las personas fuesen más equilibradas en sus fobias y odios y tuvieran una manera de relacionarse con los demás más razonable, tolerante, justa y fraterna. Fraternidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Después de este desnudo casi integral de mi conciencia moral, me llevará bastante trabajo quitarme la imagen de cura, así que en el próximo capítulo de este folletín adoptaré un tono combativo y defenderé que no sé por qué diablos los bondadosos tenemos que someternos y soportar que dominen la situación los malvados. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/acer&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;(viernes, julio 30, 2004)&lt;/span&gt;          &lt;/div&gt;                &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://seingalt.blogspot.com/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;Regresa a &lt;a href="http://www.danieltubau.com/"&gt;danieltubau.com&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;a href="http://wasteweb.blogspot.com/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7775728-109100969596713606?l=juicioysentimiento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juicioysentimiento.blogspot.com/feeds/109100969596713606/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7775728&amp;postID=109100969596713606' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7775728/posts/default/109100969596713606'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7775728/posts/default/109100969596713606'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juicioysentimiento.blogspot.com/2004/07/juicio-y-sentimiento-folletn-filo.html' title='JUICIO Y SENTIMIENTO Folletín filo-psico-socio-bio-lógico'/><author><name>Daniel Tubau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16026314151731761154</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
